A
#Vinicius le explotó la realidad en la cara: sin el amparo arbitral de la
#LaLiga ni el aura inflada del
#RealMadrid, su 10 de
#Brasil pesa como un ladrillo mojado. Ante
#Francia fue un espejismo: superado por su lateral, sin desborde, sin impacto y sin el penal salvavidas. Los abucheos en la presentación del amistoso en Estados Unidos, sumados a los silbidos del evento
#PFL en Madrid —donde
#Courtois y
#Bellingham fueron aplaudidos— revelan lo que muchos callan: lejos del victimismo, es un jugador común. Del otro lado,
#Mbappé resolvió con un gol limpio, sin teatro.
Y mientras
#Raphinha vuelve a salir tocado y
#Carleto dirige esta selección como si fuera una guardería europea, el proyecto se hunde. Si
#Neymar realmente quiere a su país, debería esperar a un técnico que entienda la camiseta y no dependa de favores importados. Porque así, sin estructura ni liderazgo, este equipo no pasa del quinto partido.
#Francia lo confirmó sin despeinarse. Como sentencia Cioran: “La lucidez es el exilio en la tierra”. Y hoy, Brasil vive exiliado de sí mismo.