Me inundas
de tus ojos
de a ratos.
Los ratos donde
tus ojos
no me inundan,
son tierra seca:
sed,
hambre de los huesos,
palabras tristes.
Es evidente
que, sin que me mires,
no podré ver nada
ni escribir.
Será, en mí,
algo desconocido
el asombro.
Escribonia✍️